10/10/2007

¿kitesurf en Maui?


¿kitesurf en Maui? Paro si estan pero que en la Torre derribada en verano.

Ehecatl, dios del viento


La Leyenda de los cinco soles
Fue Ehecatl, dios del viento, el encargado de sacrificar a los dioses. Uno a uno cayeron inertes ante su cuchillo de obsidiana.

10/09/2007

kite vanity

¿te acuerdas cuando teniamos barco?

10/04/2007

Socaire windsurf II

Socaire, Agosto , 40 nudos...

9/24/2007

WATERBIRD...¡que invento!

9/19/2007

9/18/2007

ex-tremo


Extreme Sports - Watch a funny movie here

Seguridad en el windsurf

1- Precauciones antes de entrar al agua
Es en este aspecto en el que más insisten los manuales de seguridad en el mar y las recomendaciones que publica Salvamento Marítimo pero, hay que decirlo, es evidente que algunos de estos consejos necesitan una revisión. Por ejemplo: “Emplee tablas con un sistema fiable de remolque situado a proa. Piense que el uso de arnés representa un ahorro considerable de fuerzas”... Cuando en realidad todos navegamos con arnés y la anilla de remolque ha desaparecido de casi todas las tablas hace como veinte años. O, “Utilice protección contra el frío (trajes isotérmicos) y emplee colores llamativos en vela, plancha y vestimenta”... El traje lo usamos todos y lo de los colores depende exclusivamente de los fabricantes... “Lleve consigo un kit con linterna, luces químicas o bengalas y algún alimento de alto poder nutritivo”... recomendación realista si vamos a hacer una larga travesía, no tanto si es para navegar en olas, y en la que, en todo caso, falta clamorosamente incluir un teléfono móvil con funda estanca y nombrar las modernas bengalas desenrollables que funcionan con pila y luz de “lead”. Después hay otras recomendaciones que, por generalistas, tampoco parecen muy útiles realmente: “Verifique las horas de las mareas y conozca las corrientes dominantes de la zona”, “Vigile la meteorología. El viento y la mar pueden cambiar bruscamente en la costa”... Otras resultan curiosas por hasta que punto parecen una predicación en el desierto: “Use un chaleco salvavidas de color vivo, llévelo permanentemente puesto. Si practica windsurf de velocidad, utilice un casco protector”... Otra es llamativa por si misma: “No se aleje de la costa más de una milla, unos mil ochocientos metros”... Como tengas un problema, ¡incluso la mitad, novecientos metros, es una burrada de distancia! Finalmente, aparecen tres recomendación fundamentales y que son de sentido común: “Tenga cuidado con el viento de tierra que puede alejarle de la costa”, “No navegue solo, hágalo en compañía e informe a alguien del lugar dónde va y de cuándo piensa regresar para que pueda dar la voz de alarma si se retrasa su llegada”, “No se haga a la mar al atardecer. Si tiene algún problema, caerá la noche y será muy difícil encontrarle. Un límite aceptable es no hacerlo antes de dos horas de la puesta del sol”.
Pues bien, entendiendo que estas recomendaciones no pueden ser todo lo concretas que nosotros nos proponemos exponer en este reportaje, lo que más llama la atención de los consejos de Salvamento Marítimo es la poca importancia que se da a nuestro gran enemigo invisible, el viento de tierra, del cual sólo se dice: “Tenga cuidado con el viento de tierra que puede alejarlo de la costa”... ¿Qué quiere decir “tenga cuidado”?, ¿cuánto cuidado debo tener?, ¿cuidado en qué sentido?... El viento de tierra es, como todos sabemos, el peligro número uno y el responsable de todos o casi todos los percances que han ocurrido haciendo windsurf. No es que te pueda alejar de la costa, es que te aleja de la costa a toda velocidad en cuanto fallas tú o tu material. Si hubiera que elegir, en caso de no tener ayuda exterior y romper el mástil, mejor estar debajo de una rompiente de tres metros con rocas en la playa y a punto de anochecer, pero con viento de mar, que a doscientos metros de una playa de arena fina y mar plato, bajo el sol deslumbrante de las doce de la mañana, pero con fuerte viento terral. Lo primero es un marrón más que contar a los amigos, lo segundo es estar en peligro de no verles nunca más.
Con viento de mar, el sentido común nos sirve a todos para decidir cuando podemos entrar o no a navegar si las olas o el viento son demasiado fuertes para nuestro nivel, sin embargo, cuando se trata de viento de tierra, el panorama siempre parece fácil, aparentemente accesible para cualquier nivel, porque el viento de tierra engaña: siempre está más flojo en la playa y da pocas muestras de lo que se puede estar formando cien o doscientos metros mar adentro. Si tienes experiencia ya sabes lo que vas a encontrar pero si eres novato, puedes caer en la trampa como un ratón. En un ejemplo real, el pasado mes de Julio, pasando el día en el pueblo de la Isleta del Moro en Almería con un fortísimo viento térmico de tierra, apareció un windsurfista dispuesto a meterse al agua. Sin arnés y con todo el material nuevo pero con la vela fatalmente aparejada, era evidente que no tenía ni idea. En este sitio, dividido por una pequeña península donde está el pueblo, puedes navegar a la derecha del pueblo o a la izquierda. A la derecha había mucho chopi, casi olas, porque la bahía está cerrada, y a la izquierda el mar estaba plano, peinado por el viento terral. Por supuesto, el windsurfista se fue directamente a la zona que le parecía más fácil, la zona plana... y menos mal que me hizo caso y se fue a la bahía. Soplaban más de treinta nudos. Hubiéramos tenido que organizar un rescate con toda seguridad.
Por tanto, dirigiéndonos especialmente a la gente que está empezando y que muchas veces no se atreve a preguntar por no quedar de novato, decirles que no naveguen cuando noten que el viento sopla desde tierra hacia el mar... Si se saltan esta recomendación, por lo menos que no lo hagan en un sitio que esté totalmente expuesto al mar abierto, que busquen el recodo de una bahía donde, aunque deriven, terminen llegando a tierra (por ejemplo, en Tarifa con Levante, si te metes en Valdevaqueros o en Casa Porro sales por la duna, pero si te metes en el Campo de Fútbol de Los Lances terminas en el Atlántico). Si también se saltan esta recomendación, por lo menos que no lo hagan en solitario... Si también se saltan esta recomendación, que hablen con la gente que está en la playa, windsurfistas o no, y comenten cuáles son sus planes para que pidan ayuda en caso de verles en apuros. Por último, en todos los casos, que lleven un teléfono móvil con funda estanca para pedir socorro en caso de necesidad.
Todas estas recomendaciones sirven también para windsurfistas expertos pero en este caso, al menos, si se quedan tirados será por rotura de material o bajada de viento, raramente por no poder volver a tierra por una subida repentina de viento. En el caso del inexperto, sin embargo, entrar con viento de tierra es asumir directamente un riesgo enorme: suba o no suba el viento, es más que probable que en cinco minutos estén derivando, sin poder ceñir, viéndose cada vez más lejos de la playa.
Como decimos, una bajada brusca del viento o una rotura de material son otros factores que nos pueden poner en peligro cuando se navega con viento de tierra y, en este caso, afectan igual a novatos y a expertos. La bajada de viento puede ser imprevisible y sobre cómo reaccionar en ese caso hablaremos más adelante. Sobre la rotura del material, algunas veces puede ser imprevisible, como en el caso del mástil o la botavara (ojo: al mínimo chasquido o ruido extraño que oigamos navegando saldremos a la playa), pero otras se puede prever revisando el equipo de vez en cuando.

Verificaciones rutinarias
Pie de mástil:
Lo primero es comprobar el estado del “tendon joint” y para ello vale con doblar éste con la mano y observar si los pases de los tornillos, normalmente ocultos, están tan dados de si que aparecen a la vista (foto). Después, puede ocurrir que, en el sistema de bala (muy cómodo y muy utilizado pero mucho menos fiable que el de cazoleta con clips), la bala se esté aflojando y quede a la vista una parte del espárrago donde va atornillada. También, en el sistema de cazoleta, puede ocurrir que la tuerca que une ésta con el tendon joint esté floja y haciendo cada vez más juego, pudiendo llegar el tornillo a desgastar la cazoleta de plástico hasta salirse con tuerca y arandela. En todos estos casos, lo mejor es llevar la pieza entera a nuestra tienda para que lo revise un profesional. Aparte de esto, nuestro consejo es tener dos pies de mástil y usarlos alternativamente, de manera que si tenemos que dejar uno a la tienda para que lo revisen, podamos seguir navegando mientras tanto (si sólo tenemos uno es más que probable que siempre lo dejemos “para mañana”, o sea, hasta que pete en el agua).
Además de esto, y como todos sabemos, el pie de mástil lleva un cabo de seguridad que une las dos partes donde va insertado el tendon joint. Este cabo es un último cartucho providencial que nos permite volver a tierra navegando tranquilamente en caso de rotura (además, si usamos un cono protector en la base, ni siquiera se marcará el puente de la tabla con el la pieza rota). Este cabo también hay que revisarlo de vez en cuando, tanto su estado como, sobre todo, que los nudos que hacen de tope no se estén aflojando.
Cabos:
Cabo del pie de mástil, cabo del cabezal de la botavara y cabo de la escota... Todos pueden ser sustituidos en el agua por un cabo de seguridad que llevaremos siempre amarrado al arnés (foto) pero no merece la pena estropear una sesión por dos euros y hay que cambiarlos cuando veamos que están empezando a despellejarse. Por supuesto, usaremos cabos de dynema o kevlar, nunca sólo de polyester.
Cabos de arnés:
Una rotura de un cabo de arnés navegando a toda velocidad puede suponer una buena contractura de espalda o algo peor. Hay que cambiarlos cuando vemos que los amarres de la botavara empiezan a dejar ver el tubo de plástico por arriba (foto).
Unión del mástil:
Es muy normal que las dos partes del mástil se desencajen unos centímetros al pasar la funda por el mástil y nos metamos a navegar así, aumentando muchísimo la posibilidad de una rotura del palo por la unión. Normalmente se nota porque la vela pide menos alargador de lo normal (ya que el mástil es así más largo) pero puede ser que no nos demos cuenta. Para verificarlo, pasaremos la mano por la unión una vez tensada la amura y comprobaremos que no se nota distancia entre las dos partes. Otra manera muy eficaz de evitar esto es unir las dos partes del palo con cinta adhesiva (foto) antes de pasarlo por la vela.
Hablando del mástil, recordemos también que siempre hay que utilizar el protector de mástil en el cierre de la botavara para evitar el desgaste rápido de la fibra en esta zona (foto).
Quilla:
A veces no hay ningún signo de deterioro y la quilla rompe espontáneamente mientras navegamos, pero puede ocurrir que veamos grietas trasversales en la base de la quilla, justo donde sale de la tabla, y esto es una aviso de que la quilla tiene los días contados. De la misma manera, un tornillo que no hemos apretado hace tiempo puede estar flojo y dejarnos en medio del mar sin quilla. Tanto los tornillos de la quilla como los de los footstraps deben ser apretados con regularidad.

kite....crash


PR Crash Segment - Funny bloopers R us

me voy con esta pava a cerdeña a hacer kite


Tara Reid Meet FreshTraxxx In Sardinia - The funniest bloopers are right here

¿hang time?


Longest Airtime Ever - More amazing video clips are a click away

8/18/2007

Seguridad en el windsurf

Poco nivel y viento de tierra, mezcla explosiva
por Francisco Pérez

Cabo de Gata, Julio del 94, viento de tierra. Al llegar a la playa la cosa está bastante fuerte para ser verano. Monto 4.7 metros y tabla de olas de 74 litros. Después de una hora de navegación el viento ha subido para 4 metros. Salgo a cambiar la vela y en esto que llega un grupo de windsurfistas que no suelen frecuentar la zona, sólo conocía a uno. Nos saludamos, preguntan por el viento y la respuesta consiguiente: “Con el mar plano no parece tanto pero está muy fuerte”... pero observo que montan 4.7 y 5.5 metros. Como nos sabes el nivel de la gente, lo más prudente es callar y observar.
Efectivamente, después de ver como navegan veo que se alejan bastante de la costa y que las catapultas son de campeonato. Pero, pasado un rato, observo desde mi tabla que uno de ellos (4.7 metros, el que yo conocía) se ha alejado bastante de la costa y que cuando va hacer el waterstart sale disparado del agua. Sigo navegando a la espera de ver alguna reacción por parte de sus compañeros de navegación, está casi a un kilómetro de la costa. Como no veo ningún movimiento me acerco a ellos y les digo que si son conscientes de donde está su amigo y que lo va a tener complicado para salir. La respuesta es un poco paradójica: sí, parece que está en apuros pero todos quietos como estatuas.
Visto el panorama, entre unos cuantos de los habituales organizamos el rescate: “Tú ve y busca un barco pesquero, tú llama a la Guardia Civil por si esto se pone feo y yo me voy con la tabla a ver si puedo ayudarle en algo”. Me monto en la tabla y me tiro al largo en busca del windsurfista. Las condiciones a trescientos metros de la orilla ya no son tan planas y empieza a ser imprescindible cierto control de la tabla. Después de unos cinco o seis largos llego al lado del “náufrago”. Por el camino pensé en darme la vuelta a tierra ya que impresiona meterse solo ahí dentro.
El panorama es bastante imponente: un chopi de un metro con una distancia entre olas de dos metros, rachas de viento que arrancan el agua, el pueblo de Cabo de Gata se ve tamaño miniatura y, lo que más me impresionó, la cara aterrorizada del windsurfista. Recuerdo perfectamente cómo me decia: “Gracias, gracias que has llegado, lo estoy pasando mal, estaba a punto de soltar la vela y venirme con la tabla”. Le tranquilizo y le digo que viene un barco de camino. Le digo que si quiere probar con mi material y me dice que vale. Lo intenta un par de veces pero el cansancio que tiene acumulado hace que al avanzar unos metros con el super chopi y la rachas sea imposible. Me uno a él y le digo que esperaremos a que venga el barco. Momentos de nervios ya que sólo hay agua a nuestro alrededor. Me subo en la tabla y al fin veo venir el barco. Se acerca a nosotros, le desmonto la vela y para tierra. Todavía recuerdo que cuando me monté en la tabla para hacer la ceñida de vuelta le pedí a Dios que no pasase nada. Después de unos cuarenta minutos llegué a tierra. La cara de alegría se me mezclaba con la del miedo que había pasado ahí fuera.

El día después: el náufrago dejó el windsurf después de la experiencia. Diez años más tarde, en la misma playa y en un caso similar, perdimos para siempre a un compañero ya que, entre otros hechos, el barco que fue a buscarlo era demasiado pequeño y le entraba agua por la popa a cada ola de chopi. Mi reflexión: nunca subestimes el mar y al más mínimo problema pon en marcha todo el sistema de rescate, porque quinientos metros más de deriva pueden suponer una vida.

2- Windsurfista a la deriva... ¡900 202 202!
Las recomendaciones de Salvamento Marítimo no dejan lugar a dudas a este respecto: “En caso de rotura o accidente no abandone nunca su tabla intentando ganar la playa o costa a nado. No sobrestime sus fuerzas. Desde la tabla haga señales subiendo los brazos extendidos”. “En caso de avistar desde tierra a un windsurfista en apuros, no dude en llamar al teléfono de emergencias marítimas: 900 202 202”. En este aspecto, y especialmente si el viento es de tierra, sólo cabe repetir la expresión utilizada por Salvamento Marítimo: “no dude en llamar”... Esta duda en llamar al 900 202 202 y al 112 inmediatamente, antes de intentar ninguna otra cosa, ha supuesto la perdida de más de una vida. Increíble pero cierto. El siguiente paso es de sentido común: alguien permanecerá siguiendo en todo momento al windsurfista en apuros con prismáticos desde un punto alto y se intentará buscar un barco o moto de agua para hacer un rescate inmediato por nuestra cuenta... Hasta aquí está claro lo que hay que hacer pero, ¿qué pasa si no hay barco, el rescate no llega y se está haciendo tarde?, ¿nos quedamos en la playa mirando como desaparece el windsurfista?... Si el problema viene de una bajada brusca del viento, no está en nuestra mano ir hasta donde está el náufrago pero si se trata de una rotura de material está claro que hay que llevarle inmediatamente un mástil, una botavara o la pieza de recambio necesaria siguiendo los métodos que se indican más adelante. Si se trata, como ocurre casi siempre, de un novato que no es capaz de ceñir hacia tierra... Este es el caso más grave y, como decimos, más habitual, pero sobre el que no hay normas escritas. Con viento suave y material grande es posible remolcar con un cabo al náufrago tumbado sobre su tabla después de abandonar su aparejo y, por supuesto, tomando un rumbo de través hacia cualquier punto de la costa, no en ceñida hasta los coches. En caso de viento fuerte es imposible remolcar a alguien con una tabla de windsurf. Intentarlo sólo supondrá gastar tiempo y energías... Si alguien se mete en el agua para tranquilizar al náufrago y facilitar su localización es posible que al cabo de un rato haya dos náufragos en vez de uno, está claro, pero la realidad es que este gesto ha servido para salvar vidas en ocasiones y cada uno deberá decidir en función de su intuición: no es lo mismo meterse en mar totalmente abierto con temporal de tierra que entrar, como hacemos otras veces, con buen viento “side off” (de tierra y ligeramente de lado) en una bahía grande pero que cierra parcialmente, aunque sea a varios kilómetros. Por supuesto, iremos siempre con un teléfono móvil y con el equipo en perfectas condiciones.
A continuación explicamos cuáles son las maneras de transportar diferentes piezas del equipo, técnicas que pueden ser útiles para ayudar a alguien que ha roto algo, ya sea para poder regresar a la playa con viento de tierra o para evitar salir por las rocas si estamos navegando en un spot de difícil entrada y salida.
Transportar una tabla
En caso de rotura brusca del pie de mástil es muy fácil que la tabla se nos escape de las manos. Ante esta situación, cualquiera que esté navegando en la zona puede recogerla y llevarla hasta donde está el náufrago nadando junto a su aparejo. Para ello, basta con agrandar al máximo el footstrap trasero de la tabla y, pasando el brazo trasero por él, agarrar la botavara y hacer waterstart como normalmente. Una vez planeando con el arnés enchufado (más fácil de lo que puede parecer) podemos soltar la mano trasera y agarrar el canto contrario de la tabla para presionarla contra el cuerpo (foto derecha) y controlarla mejor. Si hay que hacer un cambio de bordo, simplemente nos dejamos caer suavemente, colocamos nuestra tabla y vela en el nuevo rumbo y repetimos la operación.
Transportar una botavara
Puede ser útil para llevar una botavara de recambio a alguien que ha roto la suya navegando. Simplemente, enfilamos la botavara por arriba de nuestro aparejo, hasta que se apoye en nuestra botavara. Este método es mucho más sencillo y eficaz que ponerse la botavara en bandolera.
Transportar una vela
Se trata de enrollar la vela lo mejor que podamos y, después de haberla asegurado con el “strap on” elástico o con un cabo de seguridad, llevarla o bien entre los brazos igual que si lleváramos unas ramas para hacer un hoguera, (foto 1) o sobre nuestra tabla, colocándola a barlovento del pie de mástil y asegurándola con los pies haciendo tijera (foto 1).
Transportar un mástil
Puede ser útil para llevar uno o una parte de recambio a alguien que ha roto el suyo. Si se trata de un mástil fino, pasaremos las dos partes por uno de los footstraps delanteros, previamente agrandado, y aseguraremos el conjunto con un cabo en el pie de mástil. Si se trata de un mástil normal, pasaremos una pieza por cada uno de los footstraps delanteros y los aseguraremos entre si en la zona del pie de mástil.
Transportar un aparejo entero
Es la manera de ayudar a alguien que, por accidente, no puede continuar navegando y sólo puede salir remando. Este método, aparatoso a primera vista, funciona perfectamente y no da ningún problema al navegar, incluso en ceñida. Se trata de enfilar el aparejo sobre el nuestro, pasando la botavara del aparejo a transportar por arriba, hasta que apoye en la nuestra o no baje más, y asegurándolo abajo, a nuestro pie de mástil, con su cabo de pie de mástil. Lógicamente, habiendo pensado primero qué rumbo vamos a coger para llegar a tierra, colocaremos el aparejo de manera que la vela transportada quede por detrás, a sotavento, de la nuestra.


http://www.windandfly.com/tecnica/070330133830

8/14/2007

Feria de Lo Pagan



Es increíble lo que se encuentra uno paseando por las ferias típicas de verano que salpican los pueblos y localidades costeras de nuestra geografía. Sin ir más lejos, estaba yo deambulando por el puerto de Lo Pagán, en Murcia, cuando me llamó la atención sobre este puesto. Sin dudarlo, eché mano de la cámara para inmortalizar el grotesco cartel.

La gente se queja de la violencia y el sexo del San Andreas, un juego que al lado de esto parece más inofensivo que un Tamagotchi.

Pues España es así, amigos. El puesto a reventar de chavalines que intentaban suerte para poder conseguir por tan sólo 1 € algo para animar cualquier guateque con con sus amiguitos y amiguitas (salvo que tengas tan mala suerte de que te toque el peluche, el reloj o la gorra).

Hay que ver lo que cabe en una bola sorpresa…

8/10/2007

que malos malisimos somos los kite-surfers

8/08/2007

Chicago kiteboarding


una mina



All kite tricks...

Normas de Seguridad en el Kite-Surf

Normas de Seguridad en el Kite-Surf
Estamos a punto de inaugurar la cuarta temporada “alta” de nuestro nuevo y estupendo deporte, los próximos meses miles de cometas van a volar en todas nuestras zonas costeras y cientos de personas van a realizar su preceptivo cursillo, tendremos que compartir “espacio aéreo” con ellos, por supuesto con el resto de usuarios de la playa y facilitar las cosas a los que empiezan... se impone observar unas elementales normas que nos permitan demostrar que el Kiteboarding es un deporte de riesgo tan seguro como cualquier otro.(...) CONSEJOS Y EQUIPAMIENTO PARA TU SEGURIDAD:
NO APRENDAS POR TU CUENTA: un curso en una escuela cualificada te ahorra muchos disgustos.
NO NAVEGUES CON VIENTOS DE TIERRA: a no ser que seas muy experto.
EVITA NAVEGAR CON VIENTOS RACHEADOS: hacen el aprendizaje muy dificultoso y pueden ser peligrosos.
NUNCA TE ALEJES DE LA COSTA más allá de la distancia que serías capaz de nadar, obvio ¿no?
NUNCA NAVEGUES SOLO: el/la compañero/a no solo te ayudará a levantar y aterrizar la cometa, sino que puede acercarte la tabla si la pierdes durante alguna maniobra y asistirte en caso de necesidad.
NO TE DESPRENDAS JAMÁS DE LA TABLA.
NO HAGAS SALTOS EN LA ARENA O CON POCA PROFUNDIDAD: las lesiones de tobillo están a la cabeza de la lista de las que se producen en nuestro deporte.
UTILIZA UN QUICK RELEASE o suelta rápida, es el único elemento que, sometido a una gran tracción, te permitirá desprenderte de la cometa en caso de necesidad. Asegúrate de que es de buena calidad y que se libera sin problemas sometido a grandes tracciones, puedes utilizar suelta rápida soldada al gancho del arnés o utilizar los que algunos fabricantes están incorporando en el chicken o trim loop.
El uso de CASCO Y CHALECO ANTI- IMPACTO es recomendable en la fase de aprendizaje y como medida de seguridad adicional.
El LEASH de seguridad a la tabla, o INVENTO, evitará que pierdas tu tabla pero... ¡cuidado¡ puede convertirse en un elemento peligroso si sales disparado con la tabla volando a dos metros de tí. El consejo es que os desprendáis de él transcurrido el período de aprendizaje.
NUNCA COJAS LAS LÍNEAS con la mano cuando la cometa pueda entrar en tracción, ¡¡para eso están las prelíneas!!
Asegúrate de utilizar la MEDIDA CORRECTA DE COMETA: ir muy pasado duplica el riesgo de accidente y la gravedad del mismo.
INFÓRMATE DE LAS CONDICIONES LOCALES: cada spot tiene sus particularidades y no deberías entrar al agua sin conocerlas, vientos que pueden rolar, cambiar de intensidad repentinamente o sencillamente parar añaden un componente de riesgo que deberías ser capaz de controlar.
NO NAVEGUES CERCA DE LÍNEAS DE ALTA TENSIÓN, PANTALANES, ÁRBOLES U OTROS OBSTÁCULOS.
NO NAVEGUES CON VIENTOS ON-SHORE hasta que no controles, te arriesgas a verte arrastrado por la arena.


El Kitesurf ya acumula dos accidentes mortales en nuestras costas, uno en Castelldefels en el verano de 2001 y otro en El Perelló durante el verano de 2002, en ambos casos fueron las condiciones locales o fenómenos meteorológicos adversos las responsables de los accidentes. Hoy disponemos de más y mejores elementos para garantizar nuestra seguridad, pero ningún elemento nos será de utilidad si no utilizamos el SENTIDO COMÚN y aplicamos todas las medidas de seguridad a nuestra disposición.




NORMAS Y CONSEJOS PARA LA SEGURIDAD DE LOS DEMÁS:
ESCOGE UN LUGAR ADECUADO PARA DESPEGAR LA COMETA: y asegúrate un radio de seguridad suficiente que te permita reaccionar en caso necesario y evitar alcanzar a bañistas u otros usuarios de la playa.
ASEGURA BIEN TU COMETA EN LA PLAYA y evita que salga volando enterrándola un poco y, como medida adicional, desconéctale las líneas.
NUNCA NAVEGUES JUNTO A LOS BAÑiSTAS: No cabe discusión, los bañistas siempre van a tener preferencia respecto a cualquier otro uso de la playa, motos de agua, veleros, patines o pescadores. Si además tenemos en cuenta el "plus" de m2 que ocupamos para la práctica del Kite la cosa se complica todavía más. Es mejor que busquemos playas poco concurridas o autorizadas para la práctica de actividades náuticas.
JAMÁS SALTES CERCA DE LOS BAÑISTAS: si no te has aplicado el punto 3 y vas a navegar cerca de los bañistas ten el detalle de ¡¡NO SALTARLES POR ENCIMA!! No hay nada que aterrorice más a un padre de familia que verte sobrevolando a su prole. Si no tienes más remedio, salta por encima de la suegra, que dentro del mal siempre será menor...
EVITA SOLTAR LA COMETA Y DEJARLA SIN CONTROL: utiliza un leash de cometa. No hay nada más peligroso que una cometa con las líneas y la barra montadas. Cayendo sobre las personas sin control, especialmente los días de viento fuerte, imagina lo que puede pasar si éstas se enganchan en alguien y la cometa entra en potencia. Es recomendable el uso de alguno de los modernos sistemas de leash que bajan por la línea de freno o, en su defecto, del leash de muñeca.
VERIFICA SIEMPRE EL CORRECTO MONTAJE DE LÍNEAS y la correcta posición de la barra antes de despegar la cometa, el compañero que te ayude a levantar la cometa también deberá comprobar el correcto posicionamiento de las mismas.
SI ESTÁS AYUDANDO A DESPEGAR UNA COMETA: nunca la sueltes hasta que el kiter dé el OK. La señal que nunca falla: pulgar hacia arriba.
SI ESTÁS APRENDIENDO NAVEGA SIEMPRE A SOTAVENTO DE LOS DEMÁS: Si sales a sotavento de la gente que hay navegando no te cruzarás con nadie y podrás concentrarte y disfrutar sin provocar ninguna situación de riesgo. Por el contrario, si empiezas a barlovento, teniendo en cuenta que todavía no ciñes todo lo que te gustaría, te vas a cruzar con todo el mundo.
TOMA PRECAUCIONES ANTES DE SALTAR: mira a tu alrededor y asegura una distancia de seguridad suficiente, y sobre todo nunca saltes cruzándote en la trayectoria de otro Kiter o si hay alguien a sotavento.
EVITA LOS CONFLICTOS ENTRE COMETAS: un enganchón entre kites supone un enorme peligro (ésta fue la causa de la muerte de Silke, una de las víctimas recientes), ya que se suma la potencia descontrolada de dos cometas.Sin embargo, las colisiones de cometas son fáciles de evitar: simplemente recuerda que el Kiter que va por arriba (barlovento), "más hacia la dirección de procedencia del viento", debe subir la cometa y el que va a sotavento debe bajarla. Esto garantizará que las cometas pasen la una sobre la otra sin engancharse.Como medida adicional mira siempre hacia atrás si vas a hacer una maniobra "en jibe" o si vas a cambiar de sentido.
EVITA COLISIONES CON OTROS KITERS: respeta las preferencias:1) El que navega con el brazo derecho delante (en la dirección de la marcha) tiene preferencia de paso sobre el que navega con el brazo izquierdo delante, recuerda in english "Right has right".2) Si ambos kiters navegan con la derecha delante, en la misma dirección de marcha, tiene preferencia el que está más abajo o más a sotavento.3) Cuando un kiter es rebasado por detrás, mantiene su preferencia respecto al que la ha adelantado.4) Cerca de la orilla tiene preferencia el que está saliendo sobre el que está volviendo a la playa.
TENER LA PREFERENCIA DE PASO NO TE AUTORIZA A MANTENER UN RUMBO DE COLISIÓN: si se produce una colisión, ambos kiters han fallado... Estando atentos a nuestro alrededor y siguiendo unas sencillas normas minimizaremos el riesgo de colisión.
RESPETA LAS ZONAS REGULADAS Y EVITA CONFLICTOS CON LAS AUTORIDADES LOCALES.Y, como norma general: ¡¡¡UTILICEMOS EL SENTIDO COMÚN!!

Achille Lequertier




Achille Lequertier, un aventurero extremo
Lequertier, promotor de escuelas de kitesurf y experto en este deporte introdujo en la isla de Fuerteventura el kitesurf. Fueron franceses los que llevaron el material a la isla. Era muy primitivo, cometas con dos líneas, sin frenos, básico, sin seguridad.
El 12 de junio de 2004 compitió, quedando en primera posición en la primera carrera en la que participaron tanto windsurfistas como kiters. Se trataba de una competición mixta en la que , 120 participantes intentaron superar sus propios límites; la velocidad como reto. La organización del evento corría a cargo de IRONMAN LANZAROTE y la distancia a recorrer, de isla a isla, de Lanzarote a Fuerteventura. Lequertier y su cometa -en primera posición- tardó 19 minutos en hacer el recorrido, a una velocidad aproximada de 25 a 30 nudos.



El 17 de julio de 2004 , organizado por la Asociación Youth-United, una salida desde Playa Blanca (Lanzarote) hasta el Cabo de Juby (Tarfaya) fue su siguiente reto náutico. Doce participantes, entre ellos 5 kiters, 12 windsurfistas y 1 hodie cat salieron en busca de las costas marroquíes. Un equipo de 150 personas constituían la logística.
Sólo llegaron dos. Lequertier, uno de ellos. Incluso sin acompañarle las condiciones meteorológicas. Poco viento; tan sólo alcanzó una velocidad de 15 nudos, lo que le hizo recorrer la travesía en 5 horas, cuando con viento favorable se realiza en 3 horas y media.
Y la fauna marítima acompañando el evento. Delfines, ballenas, tortugas marinas...incluso bandadas de pájaros atraídos por los colores de la cometa.
La recaudación obtenida se destinó a financiar proyectos de ayuda a personas con discapacidad.
No es un deporte peligroso -afirma- sino que hay que practicarlo con las condiciones adecuadas de seguridad y aprender de expertos. En el norte de Fuerteventura es donde se encuentra su escuela de kite, magma kite school, junto con otras que cubren las necesidades de iniciarse en este deporte como son la escuela Flagbeach o Sixties, en la playa del Burro o en el sur, la escuela Pro Center René Egli. Las edades críticas para la práctica del kitesurf se encuentran entre los 7 y los 12 años.


Se trata de un deporte muy técnico que cada vez practican más mujeres. Incluso en la actualidad, el porcentaje de éstas supera en número a las aficionadas al windsurf.
Y en palabras de Achille Lequertier, es un deporte que da mucha libertad, y a diferencia del windsurf, puedes disfrutar de lo que ocurre alrededor sin que la vela te impida despertar esas emociones. Y la magnitud de los saltos no está sujeta a las olas, ya que se puede volar en lagos o en montañas.

8/07/2007

empezar nunca es facil


moda en latex...


puntería